jueves, 7 de noviembre de 2013

FORMULA PARA EL CAOS AHORA EN VENEZUELA

La fórmula para el Caos fue una expresión empleada por el jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Santiago de Chile, Henry Heckscher a principio de los 70. Formula que estuvo compuesta por un conjunto de estrategias y acciones encubiertas; tales como: sabotaje, boicot económico, atentados terroristas, financiamiento de agitadores, asesinatos selectivos, desmoralización mediática, en fin, todo lo que fue necesario para promover un golpe de Estado o el cambio de régimen.

El análisis retrospectivo de la fórmula para el caos aplicada a Chile durante el gobierno Socialista de Salvador Allende, es vital para entender desde una perspectiva crítica la situación actual que enfrenta Venezuela.

José Vicente Rangel –ex vicepresidente venezolano y ex ministro de la defensa - denunció recientemente la puesta en marcha del Plan Colapso Total compuesto por un conjunto de operaciones encubiertas con el objetivo de generar el derrumbe del estado, promoviendo el  caos económico y social para imponer un “gobierno de transición” que responda a los intereses del imperio estadounidense.


El Gobierno Socialista de Allende en Chile fue interpretado por Washington como una amenaza a su Seguridad Nacional. Richard Nixon presidente de los Estados Unidos y su asesor en seguridad nacional Henrry Kissinger; determinaron que: Chile podría configurarse como un modelo más peligroso que el implantado por Fidel Castro en Cuba y probablemente generaría alianzas con la Unión Soviética. Por tal motivo el 15 de septiembre de 1970 Richard Nixon ordenó a Kissinger "Hacer Chillar a la economía Chilena".

REDUCCIÓN DE INGRESOS
El poder económico en Chile estaba concentrado en un número limitado de familias oligárquicas, estrechamente ligadas a intereses extranjeros, específicamente americanos. Dichos grupos de poder fueron amenazados por el gobierno de Allende, ya que impulsó la estatización de áreas claves para la economía, nacionalizó el cobre, e impuso una reforma agraria con el objetivo de redistribuir justamente el ingreso.

Pocos días después de asumir la presidencia Allende se enfrentó a una corrida financiera provocada por miembros de su gobierno dirigidos por la CIA. Ocasionando bajas drásticas en los valores de la bolsa, retiro de los fondos depositados en entidades de ahorro y financiamiento.

La balanza de pago pasó de un superávit (95 U$ millones) a un déficit (-90 U$ millones) y las reservas internacionales cayeron en un 25% durante el primer año de gobierno.
El 75% de las exportaciones de Chile provenían del cobre. Por tal motivo Estados Unidos manipulo el precio del mineral a nivel internacional reduciendo significativamente los ingresos del país, generando un proceso progresivo de agotamiento de las divisas, y fortaleciendo el mercado negro de bienes y dólares.

Venezuela  al igual que Chile es un país mono productor.  Donde el 96% de las exportaciones provienen del petróleo, el sector privado exporta apenas el 1,2% del total de las exportaciones, pero requiere de 35 mil y 40 mil millones US$; es decir requiere casi dos veces nuestras reservas internacionales que hasta el pasado mes de octubre se mantenían en 21.645 U$ millones.
 
BLOQUEO INVISIBLE
Las primeras acciones contra el Gobierno de Allende fueron propiciadas por Alemania, Japón, y Suiza quienes suspendieron sus líneas de créditos a Chile. 

Posteriormente Estados Unidos aplico un bloqueo invisible, suspendiendo él envió de petróleo y paralizó las importaciones de los bienes de capital, intermedios y terminados al país. También promovió  a través de organismos multilaterales como el FMI y el Banco Mundial la suspensión de líneas de crédito y presiono a múltiples países a reducir sus inversiones en Chile. Sumado a esta iniciativa externa, el sector privado chileno también redujo sus inversiones, lo que el sector estadal no consiguió compensar.

Actualmente empresas transnacionales –Petroleras- han impuesto cerca de 20 demandas sobre Venezuela debido a las expropiaciones realizadas en la faja petrolera, ante tribunales del  Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) por un monto estimado 20 a 30 U$ mil millones. Acción que representa un peligro potencial, ya que las transnacionales podrían embargar bienes de Venezuela en el extranjero, tal como hicieron en Chile con su principal recurso de exportación el cobre.  

DOS GOBIERNOS SOCIALISTAS
El PIB en Chile era cercano a los U$ 13 mil millones y durante el primer año creció, pasando de 3.6% a 8.5%. Generando ingresos y permitiendo el incremento del salario mínimo en un 120% sobre el índice oficial, situación que origino el aumento significativo del poder adquisitivo. Simultáneamente se implementó una política de control de precios, logrando estimular el patrón de consumo en términos cualitativos y cuantitativos. La liquidez se incrementó en un 125% en ese periodo y las  tasas de interés bajaron.

Allende logro reducir el desempleo en más de la mitad, pasando de un 8.3% a 3.8%. Paralelamente el gasto público, el sector industrial y construcción  crecieron. Durante el primer año se construyeron más de 73 mil viviendas para la clase popular Chilena.
En Venezuela, 40 años después, también en un gobierno socialista, resaltan características similares; tales como: crecimiento del PIB, el incremento sistemático del salario mínimo por encima de la inflación y en consecuencia del poder adquisitivo, la aplicación del control de precios, el incremento en el patrón de consumo, el aumento de la liquidez y la baja en las tasas de interés.
Tanto en la chile de Allende como en Venezuela se redujo el desempleo en más de la mitad y se han aplicado planes innovadores para la construcción masiva de viviendas. 

INFLACIÓN, ESCASEZ Y ESPECULACIÓN
Las estrategias y acciones encubiertas para llevar a Chile al caos económico, combinaban el crecimiento de la demanda por encima de la oferta para generar escasez de los productos de primera necesidad y en consecuencia el aumento generalizado de los precios durante los últimos dos años de gobierno, alcanzando una cifras de tres dígitos. El sabotaje económico tenía el objetivo de reducir el poder de compra de las capas más pobres de la población en la medida en que tuviesen que adquirir productos de primera necesidad en el mercado negro generado por el desabastecimiento.

Venezuela posee un sistema económico mixto donde el sector privado comercializa mayoritariamente alimentos y artículos de primera necesidad. Motivo por el cual el sector privado decide la escasez sobre los precios y el acaparamiento estratégico, obligando a la población venezolana a adquirir en el mercado negro los alimentos de primera necesidad. 

CONTRABANDO
Moniz Bandeira especialista en Política exterior y relaciones internacionales de Brasil, señala en su libro –Formula para el caos-; como fueron retiradas de Chile y llevadas a Argentina más de 200 mil cabezas de ganado, a través de las fronteras, lo que contribuyó a reducir la oferta de carne significativamente en el país.

El mismo esquema está siendo aplicado a Venezuela. Durante los últimos meses se han publicado múltiples artículos de presa denunciando el contrabando de combustible, ganado bovino y avícola, medicamentos, calzado, leche en polvo, arroz, mantequilla, harina de maíz precocida, productos de aseo personal y del hogar, fertilizantes, textiles, hidrocarburos, entre otros, que ingresan a Colombia desde Venezuela. Situación que disminuye la oferta, promueve la escasez, el agotamiento de divisas y el mercado negro de bienes y dólares.


DESMORALIZACIÓN MEDIÁTICA
La CIA desencadenó una campaña donde se emplearon estrategias de manipulación y persuasión por radio, prensa y televisión, dentro y fuera de Chile, con el objetivo de desmoralizar mediáticamente al pueblo y al gobierno socialista,  afirmando que el país estaba en crisis y en absoluto caos. Actualmente en Venezuela las redes sociales complementan la campaña mediática aplicada en Chile, exactamente con el mismo objetivo. 

Para enfrentar la crisis inducida desde Washington producto de conjunto de estrategias y acciones encubiertas que integran la fórmula para generar el caos en Venezuela, es vital  vencer en la guerra económica. Consolidando un nuevo orden económico basado en el desarrollo las fuerzas productivas, en la restructuración del sistema productivo y de comercio exterior, para hacer definitivamente irreversible a la Revolución Bolivariana.